Ahora está muy de moda reservar en plataformas donde tratamos directamente con los propietarios. Una de las más conocidas es Airbnb pero, también tenemos, por ejemplo, HomeAway , que se centra en el alquiler de casas completas. Wimdu es experta en reservas de apartamentos vacacionales a nivel europeo. Flipkey que se caracteriza por la información precisa que ofrece de sus apartamentos. Homestay tiene la peculiaridad de que te alojas en una casa donde habrá un anfitrión local presente, y, por lo tanto, es ideal para integrarte en el destino. Kindandcoe ideal para las familias que viajan con niños pequeños. Y, por último, Housetrip es también una plataforma de alquiler de viviendas vacacionales.

Pero, esta tendencia del mercado, ¿es realmente segura?, ¿podemos confiar? Estas plataformas presumen de ofrecer tarifas más económicas que los alojamientos tradicionales. Y, es verdad que hay un gran porcentaje de clientes muy satisfechos pero, también ha habido casos de estafas. Hoy te queremos informar para que estés alerta y no caigas en ninguna trampa. Y es que viajar, es uno de los mejores regalos de la vida, pero siempre debe ir acompañado de la seguridad, la tranquilidad y la confianza.

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Para empezar, los timadores crean páginas que se parecen muchísimo a las originales, misma estructura, color, etc. A la hora de realizar cualquier pago, es muy importante fijarnos que estemos en el sitio oficial correcto. Una buena pista es verificar que la url de la página web sea segura, para ello tiene que iniciar con “https://

Normalmente la estafa siempre la ejecutan a la hora de la transacción del pago. Por ello, es importante que siempre realices el pago dentro de la página oficial. Y, por lo tanto, rechaza siempre otras alternativas como realizar una transferencia bancaria fuera de la propia plataforma, o pagos por Paypal o Western Union.

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Seguimos aconsejando realizar todas las acciones dentro de estas páginas oficiales incluso enviar un simple email. Algo tan “inocente” nos podría dar un buen disgusto. Y es que es fácil, para los expertos, hackearnos, suplantarnos la identidad o hacernos un fraude gracias a que simplemente les enviemos un email a una dirección de correo falsa.

Para asegurarnos de que estamos eligiendo una propiedad de confianza, podemos revisar las opiniones de otros huéspedes que ya se hayan hospedado. En el caso que el alojamiento no tenga ninguna valoración, es mejor que elijas otro, y así evitas posibles riesgos. Un consejo, es que Airbnb ofrece la insignia Superhost para anfitriones que tienen un buen perfil: han tenido un mínimo de 10 reservas, un ratio de respuesta del 90%, han sido muy bien valorados con una media de 5 estrellas en el 80% de sus evaluaciones y, por último han cumplido con todas sus reservas confirmadas, es decir, que no han cancelado ninguna de ellas.

Es importante fijarnos en las condiciones de la reserva. Ello implica la política de cancelación, que la tendremos que tener en cuenta y respetar. Y también posibles suplementos o las propias condiciones de la propiedad: como horarios de entrada y salida, indicaciones de recogida de llaves, la normativa para utilizar los servicios que ofrecen, suplementos de limpieza o incluso toallas o aire acondicionado/calefacción. Si aceptan o no mascotas y si conllevan un suplemento, etc. Si toda esta información la lees en las plataformas originales, estarás completamente respaldado. Evita confiar en las “promesas” que te puedan indicar dichos anfitriones fuera de la propia plataforma.

En general, podemos confiar en todas estas páginas y viajar con seguridad. La clave es fijarnos en leer bien todas las condiciones, realizar los pagos en la propia web  oficial y evitar transacciones sospechosas como pagar un depósito extra mediante formas de pago no indicadas. Si seguimos bien los pasos y nos dejamos asesorar por los profesionales, tendremos una estancia acorde a nuestras expectativas.